jueves, 21 de junio de 2012

0227. Testimonio: Hernán Alfredo Spotti - Argentina


“El futuro es hoy, lo construyo en el día a día. Imagino ciudades inclusivas, con transportes inclusivos, turismo inclusivo, donde todos podamos participar de todas las actividades. Seguiré en el camino compartiendo y acompañando a aquel que lo necesite con mi palabra, mi experiencia y mi silencio”. Hernán Alfredo Spotti


Hernán Alfredo Spotti
Rio Gallegos, Argentina
Por: "Felicidad"
Blog Implantada Coclear Feliz
Junio 21 de 2012

Este Argentino, Ingeniero Agrónomo, docente y ya jubilado lleva una vida dedicada a la defensa por la integración social de las personas discapacitadas.

- Presidente del Consejo Municipal de Discapacidad (CO.MU.DI) de Río Gallegos, Santa Cruz.
- Miembro fundador y secretario de la Asociación Cherchen Yaich (Trabajar para escuchar).
- Forma parte del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina desde la Comisión de Discapacidad y es Coordinador del FOPADIS (Foro Patagónico de Discapacidad).
- Participa de Consejos de Discapacidad y de reuniones en Cuerpos Legislativos de nivel nacional, provincial y municipal aportando ideas para la creación de legislación que incluya a las personas con discapacidad auditiva en el mundo del trabajo y la educación permanente.
- Acompaña a autoridades, docentes, padres y alumnos de la Escuela Industrial en la aceptación de la inclusión educativa “desde la experiencia que podemos aportar todos”.
- Participa de charlas, mesas redondas, entrevistas televisivas y radiales vinculadas con la inclusión.
- Participa vía internet de foros y páginas de implantados de nuestro país y de otros países de habla hispana.
- Participa en congresos sobre sordera compartiendo su experiencia y también incentiva la colocación de aros magnéticos en escuelas, cines, el propio Consejo Deliberante o salas de arte para la inclusión social del hipoacúsico con equipamiento o implantes.

Hernán Alfredo Spotti
Explica su experiencia a la Revista Avance Coclear

La historia comienza a mis 13 años: una parotiditis hace de las suyas, y tuvo como consecuencia la pérdida auditiva del oído izquierdo. Hasta los 40 años me manejé perfectamente, sin dificultades, pero aparecieron los primeros síntomas de dificultad en el oído derecho.

La pérdida de la audición fue paulatina hasta mayo de 1999, cuando la realidad de no oír más, a pesar de contar con audífonos de última generación, me planteó como camino para mejorar mi calidad de vida el implante coclear.

Mi diagnóstico era hipoacusia neurosensorial bilateral profunda. Esperé más de un año entre la decisión de implantarme y el hecho quirúrgico. Nunca perdí el optimismo, ni me aislé. Trabajé el último año como director de la Escuela Industrial Número 4, donde el acompañamiento de los jóvenes y colegas ha sido invalorable.

Antes de operarme tuve tiempos de angustia y dudas, pero siempre mantuve la calma, tenía el convencimiento de que iba a superar la dificultad. Las expectativas de mi familia fueron las adecuadas, vivimos el tiempo de espera con ansiedad y mucha fe.

No quise conocer los pasos de la cirugía, ante la insistencia respondía: “Yo no voy a oír nada, ¡no me cuenten! La cirugía fue un éxito, el prestigio del doctor Vicente Diamante y su grupo de colaboradores me lo anunciaban. (abril 25 de 2001 y a mis 49 años).

El período posterior a la cirugía ha sido excelente, podría decirles que el mayor dolor ha sido el pinchazo de la anestesia. Transité por este período en familia, confiado, con la ansiedad de saber qué pasaría el día de la conexión y la primera calibración.

Llegó el 28 de mayo, conexión, calibración y pregunta de la licenciada Norma Pallares: “Dígame, Spotti, ¿cuántos años hace que usted no escucha de ese oído?” “35 años”, respondí. “Ahora va a comenzar a escuchar”, me manifestó. Pensé “¿y si no escucho?”, pero inmediatamente comenzó a ingresar el sonido. Lloré y mucho. Mi adorable esposa que me acompañaba me llamó, fue maravilloso oír su voz otra vez. Pensé en nuestros hijos Ignacio y Estefanía que hacía mucho tiempo no escuchaba, y en muchas voces que no conocía. "Mientras me recuperaba de la emoción hice un compromiso con la vida, el de compartir mi experiencia y acompañar a todo aquel que quiera emprender el camino del implante”.

Después de la primera calibración, regresamos a nuestra ciudad, a 3.000 km de Buenos Aires: emocionantes los encuentros, escuchar, compartir, comunicarme mejor. Fui a la escuela a los cuatro días de conectado, cuando me vieron todos los jóvenes y docentes empezaron a aplaudir. Lloré otra vez, ese recibimiento me ponía frente al desafío de quedarme. Repuesto de la emoción, les manifesté que me quedaría a trabajar junto a ellos.

He recuperado el placer por escuchar música, por compartir reuniones sociales, actividades culturales. En fin, podría decir que soy feliz nuevamente. Cada calibración es una nueva carga de sonidos que recupero. Recién llevo tres meses de conectado si quedo en este nivel de audición estaré más que agradecido: lo que venga son unos hermosos regalos.

Mi gratitud al Dr. Vicente G. Diamante, Licenciada Norma Pallares, Licenciada Ma. Celia Galián, y todos los integrantes de ORL. Al Dr. Pedro Díaz Mac Kern, por su guía y profesionalismo. A mi ex alumna, hoy mi fonoaudióloga, Sandra Domínguez por acompañarme a recorrer este nuevo camino. A mi esposa Martha y nuestros hijos Ignacio y Estefanía, que con bondad, comprensión y amor hicieron que hoy podamos regalar una sonrisa de alegría por estos nuevos tiempos. A todos y cada uno de los que me acompañaron a cruzar el río para descubrir lo que había en la otra orilla, ¡muchas gracias!.

!En la actualidad y con una recuperación excelente, Hernán ya escucha música, habla por teléfono y hasta de celular a celular, tiene total autonomía y su vida social y familiar es completamente normal y feliz!.

http://www.cic-diamante.com.ar/

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