martes, 19 de julio de 2016

0734. Parte I ¿Cómo trato mi discapacidad en una entrevista de trabajo? - Parte II ¿Indico en mi currículo que tengo discapacidad?

Discapacidad en una entrevista de trabajo

Parte I
¿Cómo trato mi discapacidad en una 
entrevista de trabajo?
Publicado el 1 de julio, 2016
por: Irene Gil
http://fundacionadecco.org/blog/

Cuando buscamos empleo y tenemos discapacidad, es frecuente que nos surjan muchas dudas a la hora de abordar la tarea: ¿lo indico en el currículo? ¿saco el tema en la entrevista? ¿cómo lo explico?

Para dar respuesta a estas preguntas, los consultores de la Fundación Adecco, expertos en intermediación laboral, nos han dejado una serie de recomendaciones que os resumimos en este artículo y que, esperamos, os resulten de utilidad.

Antes de la entrevista

En primer lugar, ¿indico en mi currículo que tengo certificado de discapacidad? Según David Soler, consultor de la Fundación Adecco en Girona: “de entrada, es mejor no hacerlo, pues nos etiquetamos a nosotros mismos. Corremos el riesgo de crear dudas al entrevistador (que no suele ser un experto en la materia) sobre nuestra idoneidad para el puesto de trabajo, aunque nosotros sepamos que estamos plenamente capacitados. La única excepción sería si nos presentamos a una oferta en la que solicitan el certificado, en cuyo caso lo indicaríamos, pero sin entrar en detalles de tipo o grado, que podrían generar dudas sobre el diagnóstico y el grado de afectación para el puesto”. o.

Pero si existen bonificaciones a la contratación: ¿no sería una buena idea indicarlo siempre? A este respecto, Soler destaca que: “muchos demandantes de empleo piensan que las bonificaciones les abrirán la puerta del empleo, pero esto no siempre es así. En términos de empresa, cuando un reclutador busca un trabajador no se fija tanto en las ventajas fiscales sino en las competencias profesionales, con lo que la duda de si podrá desempeñar bien el trabajo pesará más que la bonificación que la empresa pueda tener”.

En ello coincide Arkaitz Martiartu, consultor de la Fundación Adecco en País Vasco, aunque apostilla que: “sí que hemos de reflejar que disponemos del certificado de discapacidad en los portales de empleo donde tengan esta opción habilitada, pues lo contrario podría ser motivo de descarte en algunas ofertas”.

Por último, Laura García Cebrián, consultora de Aragón, recomienda: “tener 2 modelos de currículo: uno en el que lo indiquemos y otro no. Por norma, moveremos el segundo, pero enviaremos el primero en aquellas ofertas que lo soliciten o tengamos constancia de que lo valoran en sus políticas de Recursos Humanos”.
 
Durante la entrevista

Una vez hemos pasado el filtro y nos llaman para una entrevista, ¿qué hacer? ¿hablar de que tengo una discapacidad con total naturalidad u obviarlo? Estefanía Fernández, consultora de la Fundación Adecco en Navarra destaca que: “en la primera entrevista es mejor no sacar el tema, a no ser que sepan que tenemos una discapacidad porque ésta es muy visible o porque lo demandan en la oferta. En estos dos últimos casos, es muy importante informar bien sobre nuestra discapacidad, sin dar por hecho que el entrevistador sabe en qué consiste la misma y qué implicaciones tiene para el puesto. En este punto es muy importante mostrar seguridad y hablar sin tabús ni miedos sobre nuestra discapacidad, sentirla como algo que suma y no que resta. Si creamos dudas, misterio o inseguridades al respecto, se las transmitiremos al entrevistador, haciéndole pensar que es un problema”- recalca Fernández.

Fátima López y Cristina Pérez, consultoras de la Fundación Adecco en Madrid, añaden que: “es importante aclarar bien las inquietudes que pueda tener nuestro entrevistador, con el fin de no perder una oportunidad de empleo porque él supuso que no éramos capaces de realizar el trabajo o nosotros no supimos explicarle que nuestra discapacidad no era impedimento para el mismo. Es importante que “eduquemos” en discapacidad a las personas que nos entrevistan, porque no suelen ser expertos y pueden hacerse una idea equivocada. En este sentido, no hemos de tener miedo a preguntar al entrevistador si le quedan dudas al respecto, utilizando fórmulas como: “en ocasiones las empresas tienen preocupaciones a la hora de contratar a una persona con discapacidad. ¿Tiene usted dudas sobre mi discapacidad? Estaré encantado de responderlas“. De este modo nos verán decididos y seguros de nosotros mismos”.

Algunos argumentos/técnicas para demostrar que nuestra discapacidad no es obstáculo, pueden ser los siguientes: 

-Convertir nuestras aparentes debilidades en fortalezas. El hecho de tener una discapacidad me ha hecho desarrollar muchas competencias como la superación, la capacidad de adaptación o aprendizaje, imaginación, creatividad, motivación, etc. Cada persona tiene que buscar las suyas. A este respecto, Marta Ortega, consultora de la Fundación Adecco en Sevilla recomienda transmitir seguridad con argumentos como el siguiente: “soy muy conocedor de mi discapacidad y por ello sé qué puestos puedo desempeñar y cuáles no. Si me presento a esta oferta es porque estoy seguro de que puedo realizar las funciones, como cualquier otro compañero”. 

-Poner ejemplos reales de antiguos trabajos que hemos desempeñado o de situaciones del día a día en las que nos hemos desenvuelto bien sin que la discapacidad nos haya afectado. Algunos ejemplos: “me desplazo en una silla de ruedas pero dispongo de coche adaptado y el desplazamiento no supone para mí ningún problema. Ya lo he hecho otras veces”. “Suele pensarse que las personas sordas no podemos leer ni escribir pero yo puedo hacerlo como cualquier persona con estudios básicos. Además, tengo especial habilidad leyendo los labios y puedo comunicarme sin problemas”.

Dicho esto, Estefanía Fernández recomienda que: “la discapacidad no se convierta en el tema central de las entrevistas para que vean a la persona más allá del certificado. Hemos de aprovechar el tema para vendernos y hablar más sobre nuestro perfil: experiencia, formación, idiomas y todo lo que aporte valor a nuestra candidatura”.

Recapitulando, una vez sale el tema de la discapacidad, estas son las recomendaciones básicas para abordarlo en una entrevista: 

-Hablar de la misma con naturalidad y de forma positiva.
 

-Resolver todas las dudas del entrevistador, de cara a desterrar prejuicios y estereotipos que dan lugar a ideas equivocadas.

-Desmitificar la discapacidad, educando al empleador y mitigando sus miedos. 


-Resaltar nuestra capacidad por encima de nuestras limitaciones. 


-Poner ejemplos reales de trabajos anteriores y de otras situaciones de la vida en la que nos hemos desenvuelto bien sin que la discapacidad sea un obstáculo. 


-No convertir la discapacidad en el tema central de la entrevista y poner el foco en los valores y competencias que nos convierten en idóneos para el puesto.


Parte II
¿Indico en mi currículo que tengo discapacidad? 
Publicado el 12 de julio, 2016
Por: David Soler
Consultor de la Fundación Adecco en Girona

¿Las bonificaciones me abrirán la puerta?

Una de las dudas más frecuentes cuando buscamos empleo y disponemos de certificado de discapacidad, es si debemos indicarlo en nuestro currículo. Sabemos que las empresas obtienen bonificaciones por la contratación de personas con discapacidad y nos resulta tentador reflejarlo en el CV. Pero ¡ojo!: no siempre es un acierto.

Las bonificaciones pueden abrir la puerta cuando la empresa está buscando especialmente un candidato con discapacidad o si está muy implicada a nivel social, pero hay que ponernos en su cabeza y, en términos generales, una empresa piensa en términos de negocio: busca una persona que cubra una necesidad en el menor tiempo posible y, en ocasiones, la palabra discapacidad puede generar dudas y/o reticencias. En la mayor parte de los casos por desconocimiento, falta de experiencias previas e incluso inquietudes burocráticas: ¿condicionará su discapacidad al tipo de contrato que le pueda hacer? ¿me obligará a hacer mucho papeleo?

Además, si decidimos ponerlo: ¿cómo lo ponemos? ¿indicamos el porcentaje, el diagnóstico? ¿explicamos cómo afecta la discapacidad en mi desempeño? En el mejor de los casos, indicando que disponemos de certificado de discapacidad, podemos crear dudas al reclutador sobre nuestra idoneidad para el puesto de trabajo. Pensemos que el seleccionador no suele ser un experto en el tema y no podrá valorar si nuestra discapacidad afecta al desempeño del puesto de trabajo, aunque nosotros sepamos que estamos plenamente capacitados para el mismo. Es decir, si indicamos que disponemos de un 43% de discapacidad física, seguramente al reclutador le surjan dudas: “¿qué significa eso? ¿tendrá dificultades para el puesto? ¿necesitará costosas adaptaciones?”

Tenemos que empatizar con la persona que va a tener nuestro currículo en la mano. Si nos ponemos en la piel del otro (RRHH, jefe/a de sección o gerencia), nos daremos cuenta de que leer en un CV que alguien tiene discapacidad no aporta una información de valor añadido, ¡haz la prueba! Tengamos en cuenta que el CV, una vez lo hemos entregado, no dice ni más ni menos de lo que hayamos puesto. Muy diferente es la entrevista personal, en la que podemos argumentar, poner ejemplos, dar explicaciones y responder a preguntas. El CV dice lo que hay escrito y calla, por lo que no podemos poner nada que genere dudas en el entrevistador.

Además, no olvidemos que indicar que tenemos discapacidad nos pone una etiqueta. ¡Es como si pusiéramos nuestra estatura o nuestro color de pelo! La discapacidad es una característica más de la persona y el primer paso para normalizarla es no destacarla como algo sobrenatural.
 
En resumen: indicarlo, ¿sí o no?
 

Por todo ello, desde la Fundación Adecco recomendamos NO indicar que tenemos certificado de discapacidad en el currículo. La única excepción sería si nos presentamos a una oferta en la que solicitan el certificado, en cuyo caso sólo pondríamos que lo tenemos, sin entrar en detalles como el grado o el tipo de discapacidad.

¿Y si nuestra discapacidad es visible a simple vista? ¿sacamos el tema en la entrevista de trabajo? Sí, con toda la naturalidad. Tenemos que empezar por vencer nosotros mismos nuestras barreras y preguntar al entrevistador directamente si tiene dudas sobre nuestra discapacidad, para, después, explicarle que ésta no es obstáculo para el puesto. Mejor con ejemplos prácticos, proporcionando los argumentos necesarios para que el entrevistador se convenza de que podremos desarrollar el trabajo perfectamente o con una mínima adaptación.

Si nuestra discapacidad no se aprecia a simple vista, hay que apostar por una premisa lógica: si cuando nos cuentan el trabajo vemos que lo podremos hacer sin ninguna adaptación, ¿para que le vamos a contar algo que no nos afecta para el puesto y que podría causar dudas en el entrevistador?

La clave, tanto en el CV como en la entrevista, es que la persona que haga la selección quede convencida de que somos un candidato/a apto para el puesto.

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